LEY GENERAL DE EDUCACION
La Ley General de Educación (1993), que establece el desarrollo de un proceso educativo basado en principios de libertad y responsabilidad que aseguren la armonía entre educandos y educadores, que promoverá el trabajo en grupo, la comunicación y el diálogo entre educandos, educadores, padres de familia e instituciones.
Artículo 1º.- Objeto de la Ley. La educación es un proceso de formación permanente, personal, cultural y social que se fundamenta en una concepción integral de la persona humana, de su dignidad, de sus derechos y de sus deberes.
En el caso de lo países del Cono Sur (Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Bolivia y Paraguay) cada uno tiene un sistema propio con características diferentes, problemas específicos, distintos sistemas políticos, etc. Incluso dentro de estos países existen enormes diferencias regionales (más notorio en los casos de países federales como Argentina y Brasil) que hacen difícil que se pueda hablar de un “sistema educativo” argentino o brasilero.
En la prueba internacional de evaluación de estudiantes de 2009, PISA, la cual muestra el puntaje promedio obtenido por estudiantes de 15 años en comprensión de lectura, matemáticas y ciencias, Chile obtiene de el puntaje más alto de los países latinoamericanos incluidos en la prueba (mejor que Uruguay, México, Colombia, Brasil o Argentina, entre otros).
En cuanto a si es mejor la educación pública que la privada o si es malo que hayan instituciones con fines de lucro dentro del sistema educativo, en el sistema chileno se les ha permitido a los padres la libertad para elegir entre estos distintos tipos de instituciones. Durante la última década alrededor de medio millón de estudiantes chilenos han abandonado los colegios municipales (públicos) y se cambiaron a colegios privados subvencionados por el Estado o pagados.
Sobre la desigualdad supuestamente perpetuada por el sistema educativo, el economista Claudio Sapelli de la Universidad Católica de Chile ha hecho un análisis por generación de la desigualdad y llega a conclusiones totalmente distintas. Si la generación de entre 55-64 años de edad registra un 39% de personas con educación secundaria, la generación de entre 25-34 años alcanza el 85%, superando incluso el promedio de los países de la OCDE. Sapelli también muestra que esta diferencia entre generaciones se aplica a la distribución del ingreso, la cual es mucho más equitativa en las generaciones más jóvenes.
Muchos creen que el sistema educativo, con todos sus defectos, ha sido la gran fuerza igualitaria que ha resultado en que el futuro de los jóvenes en su país cada vez dependa menos del estrato social de sus padres y más de su educación. Sería una pena eliminar un sistema que ha funcionado en lugar de aprovechar la oportunidad de mejorarlo.
Los tipos de establecimientos educacionales que están reconocidos oficialmente por el Estado en Chile son a) los establecimientos estatales, establecimientos que gozan de autonomía académica y administrativa, pero que son financiados por el Estado. Son principalmente de educación superior, y existen también, en el nivel Preescolar, establecimientos pertenecientes a entidades públicas autónomas que reciben financiamiento estatal; b) los municipales, públicos y de propiedad y financiamiento principalmente estatal, administrados por las municipalidades. Cubren todos los niveles de enseñanza y constituyen una mayoría en el sistema; c) Particulares Subvencionados. Se trata de establecimientos de propiedad y administración privada, que reciben financiamiento estatal mediante subvención por alumno matriculado. Finalmente, existen d) los establecimientos Particulares Pagados que son privados en el sentido en que se denomina a los mismos en otros países, es decir, que son regulados pero no financiados por el estado (OEI, 2007)
Los tipos de establecimientos educacionales que están reconocidos oficialmente por el Estado en Chile son a) los establecimientos estatales, establecimientos que gozan de autonomía académica y administrativa, pero que son financiados por el Estado. Son principalmente de educación superior, y existen también, en el nivel Preescolar, establecimientos pertenecientes a entidades públicas autónomas que reciben financiamiento estatal; b) los municipales, públicos y de propiedad y financiamiento principalmente estatal, administrados por las municipalidades. Cubren todos los niveles de enseñanza y constituyen una mayoría en el sistema; c) Particulares Subvencionados. Se trata de establecimientos de propiedad y administración privada, que reciben financiamiento estatal mediante subvención por alumno matriculado. Finalmente, existen d) los establecimientos Particulares Pagados que son privados en el sentido en que se denomina a los mismos en otros países, es decir, que son regulados pero no financiados por el estado (OEI, 2007)
En cuanto a China, en su famoso trabajo de los 80 acerca de la educación en este país, Edmund King (1984) se preguntaba si “¿China es comparable?”, sugiriendo que se trata de una civilización, más que de un país o una nación, dada la diversidad que existe ente regiones y ciertas culturas locales. Por ejemplo, en la reforma educativa que se inició en China en 1985 se estableció la meta de lograr una educación obligatoria de 9 años, para lo cual se dividió al país en áreas que entraban en tres categorías: las ciudades y las áreas económicamente desarrolladas, los pueblos y ciudades pequeñas semi-desarrollados económicamente y, la tercer categoría la constituían las áreas sub-desarrolladas en las que, en esa época, residía un cuarto de la población total del país (Cheng, 1986). Dada la diversidad de la situación inicial en cada una de estas áreas se establecieron plazos muy variados para el cumplimiento del objetivo mencionado.
La educación en China representa para nosotros un tema distante al que en principio nos acercamos con curiosidad y admiración. La educación en el Cono Sur, en cambio, es para nosotros un escenario familiar que, aunque no deje de sorprendernos y fascinarnos, nos ha permitido avanzar en forma fluida, dando por sentadas algunas afirmaciones. En ambos casos, entonces, hemos procurado salvar estos sesgos, desmitificando el conocimiento del sistema educativo chino y procurando no dar por sentados aspectos esenciales de la educación latinoamericana, pero de todos modos nuestra perspectiva está presente en el texto y probablemente sea evidente para el lector.
China
El sistema educativo de China
El sistema educativo de China tiene varias particularidades que lo hacen un sistema muy especial desde una perspectiva comparada. En primer lugar, se trata del país más poblado del mundo con unos 1.312 millones de habitantes4, lo que representa casi un 20% de la población mundial. Según datos oficiales de 2002 hay 318 millones de estudiantes en todo el sistema educativo (desde nivel inicial a posgrados) y unos 15 millones de docentes. Además, otro dato para tener en cuenta al abordar el sistema educativo chino es la enorme diversidad que existe dentro del país, tanto en términos culturales, como de desarrollo económico y también educativo. Finalmente, desde un punto de vista histórico, no se pueden desconocer los más de 5000 años de desarrollo histórico de la civilización China, ni tampoco que a lo largo de esos años tuvo momentos de gran esplendor tecnológico, lo que llevó a autores como Needham (1961), Mokyr (1990) y Castells (2000) a sostener que en el 1400 se trataba de la civilización más avanzada del mundo en términos tecnológicos. En China se inventó la brújula, el papel, la imprenta y al pólvora entre muchos otros desarrollos tecnológicos. Estas invenciones permitieron y promovieron los contactos internacionales con lugares como la India, el Imperio Persa y algunos países del Mediterráneo (King, 1984). Asimismo, China ha tenido una importante influencia lingüística y cultural sobre países como Japón, Corea y Vietnam, especialmente a través de su sistema de escritura y de las ideas de Confucio (Ibid.).
Históricamente en la civilización China se le ha dado un alto valor a la educación. Desde la época de Confucio (551-479 AC) se difundió en China la idea de que los nombramientos en el Estado debían considerar al mérito y la habilidad de los candidatos, medidos a través de cierto entrenamiento, por sobre su origen de nacimiento. Dentro de sus posibilidades, los clanes y las familias hacían un esfuerzo por proveer a sus hijos de una educación clásica. Sin embargo, esta incipiente meritocracia no estaba abierta a todos, sino que se reservaba para la aristocracia terrateniente y, hasta cierto punto, para los mercaderes más ricos (Elman & Woodside, 1994)
La confianza en las tradiciones chinas era tan importante que el país no tuvo un especial interés en aprender de otras culturas, especialmente de Occidente, hasta la segunda mitad del Siglo XIX. El interés por el conocimiento occidental surgió a partir de una serie de invasiones por parte de las potencias europeas que comenzó con la derrota en manos de Gran Bretaña en la primera guerra del opio en 1842. A partir de allí, algunos misioneros cristianos pudieron establecer las primeras escuelas modernas en China. Las invasiones occidentales continuaron y los chinos comenzaron a notar que no podían competir con la tecnología militar del invasor.
La Educación Básica en China está compuesta por 3 años de educación pre-escolar, 6 años de educación primaria, 3 años de educación secundaria básica (junior high school) y 3 años de educación secundaria superior (senior high school). En la educación secundaria superior hay un sector cada vez mayor de educación vocacional-técnica, que concentra alrededor del 50% del total de la matrícula del nivel secundario superior. En el nivel de educación superior hay carreras de 2 a 3 años, mayormente de naturaleza vocacional-técnica y carreras universitarias de 4 años de duración que ofrecen títulos de licenciatura (bachelor). También existen modalidades de educación superior a distancia a través de la radio y la TV. Los programas de maestrías duran 2 a 3 años y los programas de doctorado otros 3 años.
TESTIMONIO...
El sistema educativo de China según algunos indicadores de resultados
En esta sección presentaremos algunos datos básicos que nos permitirán comprender a grandes rasgos los avances y desafíos que presenta el sistema educativo chino en cuanto a sus resultados y, más específicamente en cuanto al objetivo de universalizar la escuela básica obligatoria (seis años de primaria y tres de media inferior). Los datos deben ser analizados a la luz de dos cuestiones fundamentales: (a) se debe tener en cuenta que al declararse la República Popular China (1949), el 80 % de la población era analfabeta (Hannum, 1999) y que solo entre el 20 y el 40% de los niños en edad escolar asistían a la escuela. Como se verá, los avances en la tasa de escolarización en los últimos 50 años han sido impresionantes, (b) lamentablemente existen pocos datos disponibles acerca del rendimiento de los alumnos en el sistema educativo de China (al menos en inglés), por lo que se hace difícil comprarlo con otros sistemas en relación a los resultados académicos de los alumnos.
Con respecto a China, es probable que también se pueda hacer esta distinción al interior del sistema entre las zonas urbanas que hace tiempo lograron la universalización de la educación obligatoria y las rurales que lo lograron en los últimos años o aún no lo han hecho. Sin embrago, la falta de datos acerca del rendimiento académico de los alumnos no nos permite avanzar mucho en la comparación. Lo que sí queda claro es que tanto China como los países del Cono Sur se enfrentan actualmente con dos desafíos que en líneas muy generales comparten.
En primer lugar, se necesita incorporar a la educación obligatoria a porciones de la población que aún no lo han hecho. Por un lado está el problema de incluir en la educación primaria a un porcentaje muy menor de la población que todavía no está en el sistema, lo que presenta un problema desafiante ya que se trata de las poblaciones que por problemas geográficos, étnicos-culturales o socio-económicos más cuesta incorporar. Por otro lado, teniendo en cuenta que en ambas regiones se ha extendido la obligatoriedad del sistema (9 años en China, 8 a 10 en Cono Sur), todavía queda mucho por hacer para universalizar los últimos años de la educación obligatoria (lo que podría llamarse la secundaria básica) y, en el caso de los países que lo han incluido como obligatorio, también el nivel inicial.
En segundo lugar, un desafío que parece ser más complejo es el de lograr que quienes entran en el sistema lo transiten recibiendo una educación de calidad equivalente y que además lo terminen en tiempo y forma, para lo cual se requiere bajar los índices de repitencia, abandono y desgranamiento. Además, todos los alumnos que terminan el nivel obligatorio deberían estar en condiciones de desempeñarse en forma adecuada en el nivel siguiente o, si no continúan con sus estudios, en la vida en general. Este es sin duda un desafío enorme que los dos universos que aquí se comparan van a compartir en las próximas décadas.
Además, tanto en China como en el Cono Sur, estos dos desafíos se cruzan con problemas de equidad y de diversidad cultural, ya que en ambas regiones existen muchísimas inequidades y diferencias culturales que, de manera particular en cada uno de ellos, influyen significativamente en la cantidad y calidad de educación que reciben distintos grupos dentro cada sociedad.
SISTEMA EDUCATIVO JAPONES
CARACTERÍSTICAS DE LA EDUCACIÓN DEL JAPÓN
En un momento, el sistema educativo japonés fue elogiado por haber sostenido el elevado crecimiento económico del Japón. Y para explicar la razón por la cual se creó esta clase de sistema quisiera mencionarles la existencia de las dos "C" (control y competitividad) y las dos "E" (eficiencia y equidad).
- Control El Ministerio de Educación del Japón planteó cómo debe de ser la infraestructura, el número de educadores, la dimensión del aula y el currículum con el que deben operar las escuelas, además de controlar y supervisar a todas las instituciones educativas de cada región para que puedan alcanzar dichos objetivos. Gracias a esta política es que se pudo llevar a cabo una educación uniforme a nivel nacional, lográndose elevar o en todo caso mantener el nivel educativo en todo el país.
- Competitividad La competitividad entre las prefecturas contribuyó a elevar el nivel e incrementar las instalaciones de las instituciones educativas. Asimismo, el privilegio que se obtiene en base a los exámenes de ingreso y el ingreso en sí a las escuelas basados estrictamente en la capacidad, incitan la competencia en las personas, incrementando el número de postulantes y manteniendo el elevado nivel académico.
- Eficiencia El Ministerio de Educación del Japón distribuye su limitado presupuesto con inclinación a la formación de recursos humanos que sean importantes, estratégicamente hablando, para promover la modernización y la industrialización. De hecho, fueron en su mayoría los alumnos de las universidades nacionales que estudiaron química, ingeniería, agronomía y medicina. Esta clase de política hizo posible la formación efectiva de recursos humanos que sostuvieron el elevado crecimiento económico de la posguerra.
- Equidad Las personas sobresalientes de las diversas clases sociales pueden realizar sus estudios superiores, debido a que las instituciones educativas han venido realizando un proceso de selección basado estrictamente en la capacidad académica de las personas, sin importar las clases sociales ni el nivel de renta. Asimismo, tal como el caso de la Universidad de Kyoto que es conocido por su elevado nivel por ser entre otras razones la que ha tenido más galardonados al Premio Nobel y que hace 20 años la educación de cuatro años no era superior a los 5,000 dólares, las universidades nacionales durante un largo tiempo han venido liderando la educación superior al mantener una oportunidad equitativa de estudio a una amplia gama de estudiantes por la ligera carga financiera que éstas implican.
Si bien en el pasado la educación japonesa fue elogiada como el sistema ideal de educación, ello no significa que no cuente con problemas, sino más bien por bastante tiempo éstos han venido siendo señalados.
- Educación de embotellamiento Con la intensificación de la competencia en el ingreso a las instituciones educativas, se señala como uno de los problemas el que haya incrementado el contenido de la educación y por ende la carga de los estudiantes. Así también, se critica que se haya dado mayor énfasis en saturar de conocimientos a los estudiantes en lugar de enfocarse en cultivar la creatividad.
- Uniformización de la educación Con la normalización y la homogenización de la currícula, por un lado se ha logrado elevar el nivel educativo de toda la nación, pero por otro lado, existen críticas de no poder realizarse una educación acorde con la capacidad de los estudiantes. Especialmente, porque así se trate de una persona sumamente sobresaliente, debe tomar el mismo tiempo que los demás en su educación para poder ingresar a la universidad, razón por la que se dan opiniones que debe restablecerse la instalación de clases especiales y la posibilidad de adelantar estudios.
- Declinación del nivel académico de la educación superior Esta es una crítica que se suele dar en especial para los estudios de letras. Si bien es sumamente ardua la competencia en el ingreso a una Universidad, una vez dentro es tan ligera la carga para obtener créditos que los estudiantes dejan de estudiar. Asimismo, debido al fuerte control del Ministerio de Educación no se produce el principio de competencia entre las universidades o entre los profesores, ocasionando la monotonía de las clases y el endurecimiento del currículo.
De este modo la educación japonesa es fruto de su propia historia y de los diversos acontencimientos sumados a los esfuerzos de toda una nación, para que a través de este mecanismo llamado "educación" se pueda lograr un mejor y mayor desarrollo de su sociedad.
EL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL
El sistema educativo español comprende enseñanzas de régimen general y enseñanzas de régimen especial.
Las enseñanzas de régimen general se ordenan de la siguiente forma:
- Educación infantil.
- Educación primaria.
- Educación secundaria, que comprende la educación secundaria obligatoria, el bachillerato y la formación profesional de grado medio.
- Formación profesional de grado superior.
- Educación universitaria.
Son enseñanzas de régimen especial las siguientes:
- Las enseñanzas artísticas.
- Las enseñanzas de idiomas.
EDUCACION INFANTIL
La educación infantil, que comprende hasta los seis años de edad, contribuye al desarrollo físico, intelectual, afectivo, social y moral de los niños. La educación infantil comprende dos ciclos. El primer ciclo se extiende hasta los tres años, y el segundo, desde los tres hasta los seis años de edad.EDUCACION PRIMARIA
La educación primaria comprende seis cursos académicos de 6 a 12 años, organizado en tres ciclos de dos años cada uno. Es una etapa educativa obligatoria y gratuíta. Su finalidad es promover la socialización de los niños y niñas, favorecer su incorporación a la cultura y contribuir a la progresiva autonomía de acción en su medio. La educación se organiza en Areas impartidas por Maestros/as.
EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA
La ESO es una nueva etapa educativa (obligatoria y gratuita) para todos los ciudadanos y ciudadanas en edad escolar, ha sustituido a los dos últimos años de la E.G.B. (7º y 8º ) y los dos primeros de las Enseñanzas Medias (1º y 2º de B.U.P. o de F.P). Por los tanto se extiende a lo largo de cuatro años después de la etapa de EDUCACION PRIMARIA. Proporciona la formación necesaria para proseguir estudios tanto de Bachillerato como de Formación Profesional de grado medio. El alumnado comienza esta etapa a los doce años y la finaliza a los dieciséis. El objeto del diseño de esta nueva etapa educativa radica básicamente en ampliar la educación obligatoria hasta los dieciséis años a fin de adecuarla a la edad laboral inicial de cualquier ciudadano español y equiparar el Sistema Educativo español con los de los paises de la U.E.
EL BACHILLERATO L.O.G.S.E.
El Bachillerato es la última etapa de la Educación Secundaria, tiene carácter voluntario y su duración es de dos cursos, normalmente entre los 16 y los 18 años. El Bachillerato tiene cuatro modalidades diferentes, que se han establecido para atender tanto a la diversidad de estudios posteriores como a la variedad de intereses, capacidades y actitudes que poseen los jóvenes de estas edades. Las cuatro modalidades son las siguientes: Artes; Ciencias de la Naturaleza y de la Salud; Humanidades y Ciencias Sociales; Tecnología.
LA FORMACIÓN PROFESIONAL
La formación profesional, en el ámbito del sistema educativo, tiene como finalidad la preparación de los alumnos para la actividad en un campo profesional, proporcionándoles una formación polivalente que les permita adaptarse a las modificaciones laborales que puedan producirse a lo largo de su vida. Incluye tanto la formación profesional de base como la formación profesional específica de grado medio y de grado superior.

